Sexo en Stèreo-Inma Buendia y Estela Buendia

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¿Por qué engaña la gente felizmente emparejada?

¿Por qué engaña la gente felizmente emparejada?

¿Por qué engañamos? Cuando decimos "infidelidad" ¿qué queremos decir exactamente?
¿Es tener conexión con otra persona?; ¿Es una historia de amor?. ¿Es un chat subido de tono?. ¿Es un masaje con final feliz?. ¿Por qué pensamos que los hombres engañan por aburrimiento y miedo a la intimidad, pero las mujeres engañan por soledad y ansias de intimidad?. ¿Es algo que se da siempre al final de una relación? 

Estas y otras preguntas llevaron a Esther Perel a investigar las razones por las que, así como la vida en pareja y el matrimonio han ocurrido desde hace siglos a lo largo y ancho del mundo, también se repite en todas las épocas y lugares el denominado adulterio. En este artículo recogemos algunas de las reflexiones y conclusiones de esta psicoterapeuta, autora del libro "The State of Affairs: Rethinking Infidelity" y de Joserra Landarroitajauregi (en adelante Landa), pedagogo, psicólogo y sexólogo, que además co-dirige el Máster de Sexología Sustantiva de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid.

Aunque la lógica nos diga que se busca fuera de la pareja -o de la persona o personas con la(s) que mantenemos un compromiso- lo que no se encuentra dentro, lo cierto es que, en muchas ocasiones no es así. ¿Por qué engaña la gente felizmente emparejada? Antes de responder a esta pregunta, lo primero es aclarar términos. Joserra Landa hace el siguiente análisis:

"Fidelidad proviene del latín «Fides» (fe), así que tiene un sentido religioso; de hecho, Fidelitas fue diosa romana. Está relacionado con creer, confiar y cumplir la promesa; pero sobre todo, con seguir a Dios, entregarse a él y seguir sus preceptos; por eso, fieles son los creyentes. En aquella Antigüedad, la Fides era asunto central de la dignidad y la credibilidad del ciudadano. Así pues este hilo etimológico y epistemológico nos conecta con creer, hacerse creer y ser creíble. Todo ello nos permite relacionar la fidelidad con la palabra dada, el pacto, el trato, la promesa o el compromiso. Así, profundizando en esa dirección, la fidelidad es valor que sí tiene sentido pleno en el marco de la relación amorosa y su gestión. En algún momento de la historia -y obra del puritanismo- va mudando su significado desde aquel “no fallar al otro” a este “no follar con otro”. De este modo, la infidelidad se fue convirtiendo en adulterio; y viceversa. Así, cuando hoy decimos fidelidad solemos referirnos a «exclusividad» erótica; incluso, genital. Pero la fidelidad es valor demasiado grande para que quepa en el poco espacio que hay entre las piernas."

¿Qué constituye un acto infiel?

Landa afirma que los cambios en las costumbres, las transformaciones morales y las novedades tecnológicas han producido cambios en la definición y la gestión de la exclusividad erótica: "Usos que otrora fueron infidelidad (roces, cercanías, acompañamientos, confidencias…) pueden no vivirse como tales (o sí). Así mismo, emergen nuevas formas virtuales en las cuales no hay contacto epidérmico alguno."

¿Qué nos atrae de la infidelidad? 

Es habitual que resumamos la infidelidad como un acto de traición, sin embargo suele ser mucho más que eso. Esther Perel cree que las aventuras tienen que ver menos con el sexo y más con el deseo: deseo de atención, deseo de sentirse especial, deseo de sentirse importante.  Puede haber una expresión de añoranza y pérdida: "en el meollo de una aventura, siempre encontrarán un anhelo y un deseo vivo de conexión emocional, de novedad, de libertad, de autonomía, de intensidad sexual, un deseo de recuperar partes perdidas de nosotros mismos o un intento por recuperar vitalidad de cara a una pérdida y una tragedia reciente".

De la infidelidad nos atrae su propia condición de imposibleLa prohibición constituye en sí misma una máquina de deseo. Pasión, deseo, secretismo, aventura, ambigüedad, ¿es una relación estable capaz de ofrecer estas cosas? ¿y si la pasión tiene una vida útil finita? Si incluso las personas felices engañan, ¿de qué se trata? "La gran mayoría de la gente que ha tenido una affair se encuentra en conflicto entre sus valores y su comportamiento. A menudo son personas que han sido fieles desde hace décadas, pero un día cruzan la línea que nunca pensaron cruzar. ¿Por qué lo hacen?"

 

 Una infidelidad no descubierta es irrelevante e inocua para el cornudo  y nutritiva y estimulante para el infiel.

Joserra Landarroitajauregi


 

Una clave está en nuestra idea de las relaciones, del amor y la fidelidad, que ha ido evolucionando a lo largo de los tiempos. Esther Perel afirma que cuando el matrimonio era una empresa monetaria, la infidelidad amenazaba nuestra seguridad económica. Pero ahora que es un acuerdo romántico, la infidelidad amenaza nuestra seguridad emocional "Irónicamente, solíamos recurrir al adulterio; ese era el espacio donde buscábamos el amor puro. Pero ahora al buscar el amor en el matrimonio, el adulterio lo destruye." 

Landa también hace referencia a ello y explica lo siguiente: "Con el correr de los tiempos, el adulterio pasó de ser pecado a ser delito (ya lo fue en Roma; sobre todo, desde Augusto). Por otro lado, el matrimonio dejó de ser potestativo para ser prescripción —civil y religiosa— que obligaba a quienes pretendiesen tener encuentros eróticos e hijos legítimos. La exclusividad erótica se tornó en un mandato obligado, universal y públicamente fiscalizable. Por supuesto no era un acuerdo o un convenio (ni siquiera, una obligación) entre los cónyuges; se trataba de una convención y un precepto de los cónyuges para con la comunidad de la cual formaban parte."

 

La monogamia solía ser una persona de por vida. Hoy, la monogamia es una persona cada vez.

Esther Perel


 

¿Una infidelidad debe conducir siempre a la ruptura de la relación?

"A pesar de que la exclusividad erótica se ha tornado en «prescripción universal», los encuentros amorosos extradiádicos son mucho más frecuentes de lo que puede imaginarse y con frecuencia son causa de crisis o incluso ruptura de relaciones amorosas constituidas. Sin embargo, muchas relaciones sobreviven (incluso crecen y se enriquecen) después de una experiencia de este tipo. Aunque es frecuente que, de aquellas dolorosas heridas, queden profundas cicatrices. De hecho, la infidelidad no produce «dolor propio» (en su caso, culpa), pero sí suele producir intenso «dolor ajeno». Ahora si, sólo produce daño la infidelidad «sabida» y la infidelidad «temida». Por lo que, debería evitarse todo aquello que propicie tal dolor (así: confesiones, desvelamientos, denuncias, sincericidios,…)" explica Joserra.

Quizá debamos asumir que el amor romántico y la monogamia sólo nos ofrecen una falsa sensación de seguridad y que, el deseo erótico nada tiene que ver con ello. Terminamos con la conclusión de Esther Perel: "Las aventuras están aquí para quedarse, y no se irán. Y los dilemas del amor y el deseo, no tienen respuestas simples de blanco y negro, bueno y malo, y víctima y agresor. La traición en una relación viene en muchas formas. Hay muchas maneras de traicionar a nuestra pareja: con desprecio, con negligencia, con indiferencia, con violencia. La traición sexual es solo una manera de hacer daño a una pareja. En otras palabras, la víctima de una aventura no siempre es la víctima de la pareja o del matrimonio."

 

Las cinco reglas elementales del juego de la «exclusividad erótica»

Joserra Landa

Regla 0. Constituida la pareja (con unos u otros grados de formalidad) se instituye un monopolio de prestación de servicios eróticos con un único y exclusivo servidor.

Regla 1. Condúcete cumpliendo la regla 0 y confía en el cumplimiento ajeno.

Regla 2. (Sólo si se produce error u omisión en la regla uno). Actúa como sí estuvieses cumpliendo la regla 1.

Regla 3. (Sólo si se produce error u omisión en la regla dos). Niégalo todo.

Regla 4. (Sólo si se produce error u omisión en la regla tres). Intenta salvar lo que pueda salvarse.


 
 

Mira la charla completa de Esther Perel aquí, y lee el artículo de Joserra Landarroitajauregi aquí.

 
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25 de noviembre: Día Internacional en Contra de la Violencia Machista

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